Poesías de la Tierra del Pan


CANTO A ZAMORA


Zamora es una tierra
fértil, agreste y buena,
no es toda igual,
por eso el caminante
al cruzarla verá,
montañas calviceas
y vegas sin parar.

Esas vegas buenas
junto al Duero están,
que riegan con sus aguas
los pueblos,que despiertos ya,
se aprovechan de el
para prosperar.

Nombraré algunos de ellos
que yo tanto quiero,
como son Algodre,
Coreses y Fresno,
y lo han conseguido,
con aguas del Duero.

Su margen izquierda
tambien de admirar,
tiene hermosas vegas
como Villaralbo y Villalazán,
¡Que gran regadio!
Serán muchas más,
que en fechas cercanas,
el agua del Duero las padrá regar.

Admiro ese Duero
que lleno su cauce ya,
al cruzar Zamora,
no quiere pasar,
tranquilo y sereno
parece no andar,
se queda extasiado
mirando a la catedral.

Quisiera pararse
para contemplar,
lo grandioso y bello
de esta capital,
sabe que hay museos
preciosos, sin par,
y el bravo Viriato
en su pedestal, que
por su valentía y destreza
es muy digno
de poderlo contemplar.

Pero esa fuerza inmensa
que a nadie nos deja parar,
lo empuja y lo lleva
hacia Portugal,
¡.solo nos queda el recuerdo
de verlo pasar.!
¿desde un puente viejo.!
lamiendo sus piedras
por estar puestas por romanos
de siglos atrás.

Planicies inmensas
tambien de secano,
desde Moreruela de los Infanzones
con mucho terreno hasta Villanpando,
que produce hermosos trigales,
cebada, centeno y finos garbanzos.

El estudio está hecho y trazado
llevando así ya, muchísimos años,
regando todas estas tierras.
¡sería un vergel tierra de Campos.
que en ellos han soñado!

Y de Benabente,
diremos tambien algo
que riega sus tierras el Esla,
con sus aguas, va haciendo milagros,
suelos que eran pobres
fértiles se han vuelto
y grandes cosechas van dando.

Sin mirar atrás, seguimos andando,
por tierras de Sanabria entramos,
cruzando por montes,
pisando carrascos,
entre encinas enormes, verdosas,
con troncos nudosos, torcidos,
cargados de hermosas bellotas,
piaras de cerdos las comen
y así las explotan.

Llegando a la cima del monte
pudimos ver claro, una mancha azul,
un azul muy claro
¡no hay otra cosa tan guapa,
como el bello lago!

Comprobé entonces
de que era de verdad,
belleza tan grande
jamás se verá,
sus aguas tranquilas
convidan a estar
bañandose en ellas
mejor que en el mar.

Tampoco Alcañices
quisiera olvidar,
aunque es muy rocosa,
en cambio si dá,
carne de ternera
que gente entendida
la llama especial,
toda la provincia
a comerla va.

También es grandioso Sayago,
con enormes dehesas
y mucho ganado
lo llama la gente
por trabajador y honrado,
la raza más sana
que Dios ha creado.

A Toro y Fuentesauco
tambien nombraré,
que tiene frutales
muy dignos de ver,
y viñas de envidia
negral y jerez,
bodegas enormes
con vinos que gusta beber,
pues tienen alvillo,
tambien moscatel.

El conjunto de ella
tierra zamorana
es fria y alivia igual a sus gentes,
por eso habra dado
hombres tan ilustres,
guerreros valientes.

Mucho tiempo estuvo
metida en un cerco
que la aprisionaba,
por eso historia y leyenda,
la llaman la bien cercada.

Tu expansión ha sido grande,
aun más tenía que serlo,
y como buen zamorano
yo te daría un consejo,
no dejes marchar tus gentes
para evitarlo, está el Duero,
riega bien todos tus campos,
abre acequias y canales
que llegen a sitios altos,
y que cubran con verdor
esos rastrojos tostados
ya verás con mucho orgullo,
volver llenos de esparanza
a los pueblos ZAMORANOS.


AGUSTÍN RATÓN - GIJÓN, 20 DE MAYO 1982