IGLESIA MUSEO SAN SALVADOR DE LOS CABALLEROS

S.XVI-XVII. Debe su nombre a los Caballeros Templarios, aquí establecidos a mediados del s.XII. La iglesia actual románico-mudéjar, fue erigida a comienzos de la centuria siguiente; su planta, de tres naves con las correspondientes capillas y ábsides, resultó condicionada por la preexistencia de la torre, hoy desmochada y con campanario barroco.

Las naves laterales cerraron sus tramos con bóvedas de cañón. La central se techó con una armadura de parhilera. Su abovedamiento actual es efecto de una restauración improcedente. La estructura original fue alterada en el siglo XVI, cuando los tres formeros moriscos del lado sur fueron suplantados por dos arcos góticos, reemplazados en el siglo XVII por uno de medio punto, al tiempo que se reedificaba el lado meridional. En aquella primera remodelación se perdieron los murales que dieron a este templo de la Edad Media el sobrenombre de “el pintado”. Al primer tercio del siglo XVI corresponden los restos de pinturas decorativas que subsisten en sus muros, salvo las del casquete del ábside central, de la centuria siguiente.

Parcialmente arruinada tras perder su carácter de parroquial en 1896, ha sido adecuada recientemente por la Junta de Castilla y León, con la colaboración de la Fundación González Allende, para museo de escultura medieval; en él se exponen cuarenta piezas, de las que no pocas han sido exhumadas al ejecutar obras de restauración en monumentos toresanos; constituyen un mero indicio de la riqueza artística que esta ciudad acumuló en el medievo.

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